Misiones, una tierra mágica para explorar

De la infinidad de paisajes sorprendentes que esconde la Argentina, uno de los destinos obligados es la provincia de Misiones. Una aventura en plena selva, viva explosión de naturaleza.

Parque Nacional IguazúPor supuesto que las Cataratas se presentan como el ícono de esta tierra, y, desde ya, es una experiencia fascinante recorrer el Parque Nacional Iguazú, reconocido como una de las siete maravillas naturales del mundo. La fuerza del agua que cae infinita, el poder del sonido imponente, la vegetación plena de este lugar conmueven el espíritu en una demostración de la magnificencia implacable de la naturaleza.

Pero también existen otros puntos de interés que no podemos obviar en el recorrido. Las ruinas de San Ignacio, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, perduran desde el S. XVII sumiéndose mansamente en la vegetación intensa, pero conservando la magia del paso remoto del hombre. San Ignacio Miní forma parte del circuito de reducciones jesuíticas ubicadas en Misiones, Corrientes y también en Paraguay y Brasil.

EParque Nacional Salto Encantadol Parque Provincial Salto Encantado está a 8 kilómetros de Aristóbulo del Valle y es otra perla escondida en el corazón mismo del litoral argentino.    Recorriendo los senderos, plenos de una tupida vegetación que atraviesan la ignota selv a, llegamos a hermosos parajes donde el agua forma piletas naturales, como el Salto La Olla, el Salto Picaflor y el Salto Escondido. Algunos de los caminos por los que hay que transitar tienen un nivel de dificultad medio, e incluso alto, y requieren un esfuerzo físico considerable y una condición adecuada, sobre todo después de lluvias, cuando el barro hace que el piso esté resbaladizo.

En Garuhapé, a mitad de camino entre Posadas e Iguazú por la ruta 12, conviene hacer una parada para conocer la paradisíaca Gruta india, un complejo municipal donde se puede pasar el día e incluso acampar. El complejo se encuentra a la vera del Salto 3 de mayo y frente a una enorme gruta como marco ideal de esta belleza natural.
DSC04762Los pueblos pequeños y modestos son sorpresas del camino. Para quienes vivimos en grandes ciudades, recorrer las calles tranquilas de lugares como Wanda, Oberá o Montecarlo resulta un reposo de la mente, de días ajetreados y veloces, es una vista de modos distintos de existencia, un ritmo más pausado y un tipo de relaciones que ya desconocemos insertos en el anonimato masivo de la ciudad.

Más información en: http://www.turismo.misiones.gov.ar/