Purmamarca: la tierra virgen en una explosión de colores

El paisaje inigualable donde descansa este pequeño pueblo tranquilo, parece el lienzo de un maestro pintor. El tiempo se detiene en calles de tierra y casas de adobe por cuyo borde se recorta un cielo puro de estrellas. A 65 km de San Salvador de Jujuy por la ruta 9, llegamos a Purmamarca, un destino único, otro de los rincones más espectaculares de la Argentina.

La arquitectura  de origen prehispánico se mantiene igual desde el siglo XIX, el trazado urbano se proyecta desde la Iglesia Santa Rosa de Lima, que data del año 1648, declarada monumento histórico nacional. La plaza, frente a la iglesia, alberga una feria artesanal donde se pueden adquirir productos típicos norteños como tejidos, vasijas, instrumentos y dulces regionales.

Se puede encontrar alojamiento y gastronomía para todos los gustos y bolsillos, desde campings bastante precarios hasta hoteles de categoría. A la hora de comer encontraremos puestos de venta ambulante, restaurantes elegantes y bodegones donde los valientes se atreverán a probar platos típicos como el guiso de llama y los más conservadores encontrarán las conocidas humitas en chala.

DSC01771Lo que hace único a este pueblo es la combinación cromática dada en el Cerro de los Siete Colores donde cada capa representa una era geológica. Cuando visites el pueblo, no dudes en subir al cerro y adentrarte un poco entre las montañas donde podrás entrar en contacto con los maravillosos y caprichosos colores de la naturaleza en su estado puro.

Más información en:

http://www.turismo.jujuy.gov.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=2:purmamarca&catid=1:quebrada-de-humahuaca&Itemid=32

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Quebrada de las Conchas, un recorrido sublime

“Para el que mira sin ver, la tierra es tierra nomás”

Atahualpa Yupanqui

Saliendo de Cafayate hacia el norte por la ruta 68 se ingresa a la Quebrada de las Conchas, que toma este nombre del río que la recorre. Una ruta panorámica para transitar despacio, deteniéndose a conocer los atractivos naturales, sacar fotos y sentir la energía de la tierra.

Un camino de curvas pronunciadas es el escenario del magnífico paisaje al que asistimos. Formaciones geológicas caprichosas, moldeadas por los años y el viento, testigos de nuestro paso insignificante en las entrañas de la tierra cobriza.

El anfiteatroEl anfiteatro es una de las atracciones del camino, una cueva que se abre paso en las rocas, donde se advierte la pasada presencia de una cascada que fue erosionando su interior. Allí la acústica es algo sobrenatural, pero no más que la energía que se siente. Una energía especial capaz de acongojar a los visitantes ante la maravilla magna de la naturaleza. Si tenemos suerte se podrán oír músicos locales tocando música tradicional en quena y guitarra, y esta es una experiencia que debemos permitirnos vivir.

Más adelante la llamada Garganta del diablo DSC01515es otra parada obligada. El cañón estrecho y profundo, invita al ascenso a través de rocas salientes para acercarse al fondo, donde encontraremos una pared de roca casi vertical que semeja una laringe. Los primeros tramos de ascenso son simples, pero el nivel de dificultad se incrementa al ir avanzando. Se debe tener mucha precaución y tener calzado adecuado.

Ojotas no

Este es, sin duda, uno de los rincones más bellos de la Argentina.

Más información en:

http://www.argentinaturismo.com.ar/cafayate/quebrada-del-rio-de-las-conchas.html